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CONSULTA NACIONAL:
La Resolución 058: análisis y contexto de calidad….??’
La Resolución 058 emana del Ministerio de Educación y regula el funcionamiento de la comunidad educativa. Fue promulgada el 16 de octubre de 2012 y es, como toda ley y reglamento oficial, de obligatorio cumplimiento. Pero no es nueva ni se está implantando en estos días. Ya está puesta en práctica en la mayoría de escuelas oficiales y colegios privados. Lo importante en una resolución sobre comunidades educativas es promover y reglamentar con claridad la participación de las familias en asuntos educativos. Al parecer, la 058 no le da prioridad a esa misión.
La resolución 058 cambia el nombre de Comunidad Educativa por “Consejo Educativo” y, entre otras cosas, crea 11 comités con funciones ejecutivas que terminan siendo un gran enredo burocrático. Uno de esos comités es el de padres y representantes. Se debilita la participación de padres y representantes en la toma de decisiones de la escuela, diluida en un mar de comités de alumnos, empleados, etcétera. Y, además, se debilita tremendamente la función de directores y se diluyen sus responsabilidades profesionales en un enredo burocrático.
Otros comités parecen tener como objetivo abrir las puertas de las escuelas a colectivos diversos, externos a la escuela, y a sus actores principales.
La resolución es confusa, no están claros sus objetivos principales ni los de los 11 comités nuevos que se crean. Se establecen listados interminables de múltiples funciones cruzadas y comunes a varios comités a la vez. Supone un gran número de personas, incluyendo docentes y alumnos, dedicados a todo tipo de tareas dispersas, que desvirtúan y desvían la misión principal de la escuela: el aprendizaje y la enseñanza.
Quizás lo más grave y sorprendente es que contradice la concepción del Estado todopoderoso que se plantea en la tesis del Estado Docente, omnipresente en la Ley Orgánica de Educación aprobada en 2009. Funciones como la supervisión, el mantenimiento y la capacitación de docentes, entre otros, están ahora bajo la responsabilidad de los Consejos Educativos. Parece que el Estado Docente se quiere desentender de sus deberes y dejar esa tremenda responsabilidad en manos de los beneficiarios. Es decir: más deberes institucionales para quienes son sujetos de derechos y menos responsabilidades para las instituciones del Estado.
No se puede dejar de mencionar otro aspecto de la resolución que me parece que se debe resaltar: cómo se expresa el desprecio por la escuela como espacio educativo por excelencia. El artículo 5.5 dice explícitamente que la escuela es “uno de los centros del hacer comunitario y que la comunidad es el centro del quehacer educativo”, cuando debería ser al revés. Una vez más, el gobierno desprecia el valor educativo de la escuela y pretende que sea un centro de activismo social y político para adultos. Se olvida de que la escuela es para los niños. Desprecia lo pedagógico y lo sustituye por la agitación y, eventualmente, la propaganda.
La falta de información sobre la consulta educativa ha generado confusión en redes sociales y ha alertado a los padres y representantes sobre la educación de sus hijos. A continuación aclararemos algunos puntos sobre este tema, con información del profesor Mariano Herrera, director del Centro de Investigaciones Culturales y Educativas.
La resolución 058 establece la normativa y procedimiento para el funcionamiento del Consejo Educativo.
La Consulta Nacional:
Lo que sí está ocurriendo en la actualidad es la Consulta Nacional por la calidad Educativa. Aparentemente, la consulta pretende alimentar dos proyectos diferentes. Uno es las políticas educativas para mejorar la calidad de la educación y el otro proyecto es el diseño curricular. Las encuestas que han llegado a escuelas y colegios son para recoger la opinión de todos los actores directores de la educación acerca de temas que se supone que alimentarán ambos proyectos. Muchas escuelas oficiales y muchos colegios privados están contestando la encuesta con seriedad. Esto no tiene nada de malo y mientras más transparente se haga mejor. Hay que hacerle llegar al gobierno nuestra opinión y nuestra crítica, así como nuestras propuestas, de manera clara y sencilla. Y no es ni necesario ni obligatorio aportar datos personales de quienes opinan, según el propio Ministro.
Además de ser un tema importante por afectar a la educación básica y bachillerato, la Resolución Nº 058 es noticia nuevamente porque el Ministerio de Educación ha iniciado la llamada “Consulta Nacional por la Calidad Educativa”, cuya finalidad última no es otra que amoldar la educación al modelo socialista, tal como éste es definido en el Plan de la Patria cuyos referentes progresivos se pueden indicar en los siguientes eventos ya ejecutados como política de Estado.
1. La reforma de la educación y el currículo nacional bolivariano. La aprobación del llamado Primer Plan Socialista (2007-2012), llevó al Gobierno a proponer una ambiciosa reforma de la educación media a través del llamado Diseño Curricular del Sistema Educativo Venezolano o Currículo Nacional Bolivariano. La propuesta de reforma pretendía amoldar la educación media al Primer Plan Socialista. Por ello, su propuesta podía resumirse en la siguiente frase: “la Educación Bolivariana se define como un proceso político y socializador”.
Esto no sólo implica que el Estado regulará la educación. En realidad, la propuesta iba más allá: el Estado amoldaría la educación de acuerdo con los fundamentos del modelo socialista, tal y como estaban contenidos en el Plan.
Aun cuando se insistió que se trataba solo de un proyecto, en la práctica, el Currículo Nacional Bolivariano fue implementado. Incluso la organización del Ministerio de Educación se adecuó al nuevo diseño curricular…….El siguiente paso se dio en 2009.
2. La Ley Orgánica de Educación y el Estado docente. Cuando en 2009 fue promulgada la nueva Ley Orgánica de Educación, nuevamente se planteó el debate en torno al rol del Estado en la educación. La Ley, finalmente aprobada, recoge la figura del Estado docente que, como es sabido, fue desarrollada por Luis Beltrán Prieto Figueroa. Sin embargo, en la Ley, esta figura del Estado docente se asumió desde Estado socialista. Aunque, paradójicamente, la palabra “socialismo” no aparece en la Ley, hay que saber leer entre líneas. Por ejemplo, la expresión “trabajo liberador” que se emplea en la Ley conecta directamente con el modelo socialista.
3. Consejos Educativos y Estado Comunal. El siguiente paso fue crear a los Consejos Educativos, en 2012. Técnicamente, esos Consejos no son más que la organización jurídica de la comunidad educativa. La Resolución No. 058 fue redactada en términos tan amplios que permite una aplicación aceptable de los Consejos Educativos. Al mismo tiempo, esa Resolución permite reforzar la concepción de la educación al servicio del modelo socialista. Por ello, también hay que leer entre líneas a la Resolución No. 058. Por ejemplo, en su exposición de motivos, se alude a la estrategia del “Punto y Círculo”. Esa estrategia es uno de los fundamentos del modelo productivo socialista, con lo cual queda en evidencia que la educación, para la Resolución, es un instrumento al servicio de ese modelo. No está de más recordar que el “Consejo Educativo” es una de las instancias del Poder Popular reguladas en la Ley Orgánica del Poder Popular. De acuerdo a esa Ley, todos los “consejos” deben tener, como única finalidad, promover el socialismo (artículos 5 y 7.1).
4. La Consulta Nacional por la Calidad Educativa. Fue así como, en febrero de este año 2014, se inició la Consulta Nacional por la Calidad Educativa, que formaliza la intención de reformar el contenido curricular de la educación.
Una primera lectura de los materiales que el Ministerio ha editado para adelantar esa Consulta podría arrojar comentarios positivos. Por ejemplo: la Consulta insiste en la necesidad de revisar el proceso educativo en Venezuela, para fortalecer su universalización y mejorar la calidad, creando de esa manera “buenas escuelas”. Un planteamiento que, así formulado, luce bastante razonable. Sin embargo, nuevamente, tenemos que leer entre líneas.
Al explicar los principios de la Consulta, se sostiene que las líneas orientadoras del currículo se enmarcan en el Plan de la Patria. Alguien probablemente dirá que tal afirmación nada tiene de extraordinario, pues la educación debe ser consistente con el Plan de Desarrollo Económico y Social. El punto es que el Plan de la Patria no es, solamente, un Plan de Desarrollo. Es mucho más.
En efecto, el Plan de la Patria se fundamenta en el modelo socialista como modelo único, exclusivo y excluyente. De hecho, el Plan detalla en qué consiste ese modelo socialista. Por ello, en realidad se parece más a un programa de activismo político partidista totalitario que a las líneas generales de un plan democrático y plural.
Dentro de los objetivo del Plan de la Patria encontramos “Desarrollar en el Currículo Nacional Bolivariano los contenidos de la educación integral y liberadora con fundamento en los valores y principios de la Patria”. No se refiere el Plan a la palabra “Patria” entendida en su sentido general. Aquí, en realidad, la Patria es, única y exclusivamente, la Patria Socialista. De allí que el concepto de “calidad” que maneja la Consulta parece definirse en función a la adecuación de la educación a los fines del Plan de la Patria. Es decir: a los fines del Estado socialista.
5. Los 10 temas propuestos para la Consulta Nacional. La Consulta se basa en 10 grandes temas sobre los cuales descansa la propuesta de reforma curricular. Algunos de esos temas no presentan una conexión evidente con el Plan de la Patria, mientras que otros se basan, en realidad, en la proyección de ese Plan sobre la educación. Sucede así, particularmente, con el décimo tema: “la educación, sociedad y trabajo de lógica de educación permanente”. Allí se explica que la educación debe ser un proceso permanente, pero —obsérvese bien— para la formación del “trabajo productivo, liberador y creativo”, enmarcados en el Plan de Desarrollo Nacional. ¿Es decir? En el Plan de la Patria: más allá de las propuestas de reforma en las cuales se basa la Consulta (algunas, incluso, bastante interesantes), su fundamento último es promover la REFORMA CURRICULAR para adecuar la educación al Plan de la Patria o, en otras palabras, al modelo socialista. Esto, por supuesto, no solamente viola la Constitución. También viola tratados de Derechos Humanos.
6. El derecho preferente de los padres a la educación de los hijos. La propuesta de Consulta parece olvidar que la educación es, en primer término, un derecho de libertad, tanto en el sentido del derecho a ser educado como en el sentido del derecho a educar. En suma: el ciudadano debe ser autónomo a la hora de decidir el tipo de educación que recibirá.
Ello no se opone a que el Estado intervenga en la educación, bien sea prestando ese servicio (por se trata de un “servicio público”) o bien regulando el derecho a educar. Pero la Constitución es muy específica al señalar cuál debe ser el basamento de esa regulación: debe basarse en criterios técnicos y objetivos, en tanto la educación se concibe como “instrumento del conocimiento científico, humanístico y tecnológico” (artículo 102). Y en ninguna parte la Constitución señala que la educación es un proceso político, socializador, orientado al trabajo libertador ni enmarcado en el socialismo.
La educación de los niños tiene una arista especial. Además de regirse por el marco constitucional, la educación de los niños se basa en un derecho fundamental: el derecho preferente de los padres a la educación de sus hijos (artículo 26, Declaración Universal de los Derechos Humanos).
Este derecho es desconocido por la Ley Orgánica de Educación y por la propuesta de reforma curricular, ahora contenida en la mencionada Consulta. Así, el noveno tema de la Consulta concibe a la educación como corresponsabilidad de la familia, la comunidad (en la cual se incluyen consejos comunales y obreros, entre otros) y el Ejecutivo Nacional.
Tal propuesta es inconstitucional. La educación de los niños no es corresponsabilidad de varios sujetos. Es un derecho preferente de los padres. En otras palabras: quienes tenemos el derecho a educar a mis hijos somos mi esposa y yo. No es, en absoluto, un “derecho compartido” con la comunidad ni con el Ejecutivo. Mucho menos es una educación que sólo puede orientarse a promover el modelo socialista, como éste es definido en el Plan de la Patria.
7. Reinterpretando al Estado docente. La Ley Orgánica de Educación, y en consecuencia la Consulta, se basa en la figura del Estado docente. Se trata, recordemos, de una idea desarrollada en el siglo pasado por Prieto Figueroa y que fue plenamente asumida en la legislación educativa. De allí, por ejemplo, que los colegios privados deban ser avalados por el Gobierno.
Esta propuesta puede ser criticable, pues pone en riesgo a la concepción de la educación como derecho humano y, en especial, es un riesgo al derecho preferente de los padres a la educación de sus hijos. Sin embargo, la figura que propuso Prieto Figueroa no es el mismo Estado docente al cual se refiere esta Consulta: un Estado que hace del proceso educativo un instrumento al servicio del modelo socialista. Se puede indicar tres argumentos para demostrar cómo la Consulta se aparta de la tesis de Prieto.
Prieto es el primero que, incluso dentro de su concepción estatista, reconoce la vigencia de la educación como libertad (El Estado docente, Biblioteca Ayacucho, 2006, pp. 42 y ss.). En la Consulta, sin embargo, se desdibuja esa libertad: se quiera o no, la educación es socialista.
El segundo argumento, es que Prieto insistió en que la educación se corresponde con la forma del Estado. Depende la orientación de una escuela de la orientación política del Estado. Si el Estado es fascista, la escuela es fascista. Si el Estado es nazista, la escuela es nazista. Si el Estado es falangista, la escuela es falangista. Y si el Estado es democrático, la orientación de la escuela necesariamente tiene que ser democrática (p. 27). Fíjese bien cómo Prieto diferencia el Estado docente democrático de la educación propia de Estados totalitarios. El Estado docente no es el Estado que dirige la educación aniquilando la libertad e imponiendo una doctrina única, pues eso sería un Estado totalitario, no uno democrático.
El tercer argumento deriva de una afirmación que encontramos en la página 47 del libro de Prieto y que demuestra la tergiversación del Estado docente en la Consulta: en el Estado democrático, como quien manda teóricamente es la totalidad del pueblo que fija las normas generales de dirección del Estado, la educación no puede ser, no debe ser la expresión de la doctrina política de un partido, sino cuando este partido, esta organización comprende a la totalidad, lo que es un imposible.
El Estado docente no puede convertir a la educación en “la expresión de la doctrina política de un partido”. Sin embargo, el punto central de la Consulta es adecuar la educación al Plan de la Patria, cuyo contenido es más propio del programa de activismo político de un partido que de un Plan Nacional de Desarrollo formulado —como dispone la Constitución— en el marco del pluralismo democrático.
Como se ve, la propuesta de la Consulta Nacional por la Calidad Educativa pretende cambios no sólo trascendentales, sino inconstitucionales e incompatibles con la educación de una sociedad democrática. En especial, se trata de cambios que desconocen el derecho preferente de los padres a la educación de sus hijos.
Y ésa es una razón de sobra para participar activamente en esa Consulta. Dicho todo lo anterior, se debe destacar que esta propuesta haya sido sometida a Consulta, a pesar de que en la práctica la reforma curricular haya venido ejecutándose. No se duda que existe consenso en que la educación venezolana debe reformarse hacia una educación universal y de calidad. Entender ese cambio dentro del marco constitucional y de los derechos humanos aplicables es el reto que tenemos por delante.
Muchos desearíamos que la consulta tuviera resultados positivos. Incluso colegas que merecen todo respeto y que fueron nombrados miembros de la comisión nacional por la calidad educativa, entre quienes destacan representantes de Fe y Alegría y de la Asociación Venezolana de Educación Católica (AVEC), y otras personalidades e instituciones. Pero precisamente lo que está menos claro en esta consulta en nuestro país es cómo se va a procesar la información. Algunos indicios nos señalan que la orientación polítiquera e ideológica del gobierno va a impedir procesarla con objetividad y en beneficio de la calidad educativa. El sólo hecho de que el lanzamiento de la consulta haya sido en el Poliedro y en un acto político partidista, televisado y con énfasis en propaganda y logros del gobierno, no deja mucho espacio para el beneficio de la duda. Pareciera que el gobierno no puede avanzar porque sigue inmovilizado dentro de su propio “corset” ideológico, como lo ha llamado el economista Francisco Faraco.
¿Qué es lo que está actualmente siendo aplicado y que debe preocupar a toda la sociedad? La respuesta a esta pregunta es: Por un lado lo que se llama el CURRICULUM REAL, es decir el contenido programático que se está enseñando a los alumnos de la Educación Básica. ¿Y dónde está ese contenido instruccional ? En varios de los libros de texto de la Colección Bicentenaria. En primer grado de educación básica los educandos aprenderán que entre los zurdos más famosos del mundo está Hugo Chávez Frías…., Y en segundo año de bachillerato estudiarán que su triunfo electoral de 1998 era lo que “la mayoría de los ciudadanos clamaba a gritos”. Los libros de la Colección Bicentenario, producidos por el Ministerio de Educación, hablan de una visión unilateral del país. La ideología gubernamental tiñe desde la historia patria hasta las Matemáticas. Durante los 11 años de escolaridad formal básica, la población escolarizada aprenderá a sumar con ejercicios que incluyen compras en una arepera socialista o en una Feria Escolar Bicentenaria, leerá que el gobierno distribuye “toneladas de alimentos por medio de la red Mercal”. Se cansará de leer repetidas, en numerosos capítulos, las bondades de las misiones educativas, los beneficios de Barrio Adentro, los CDI y la Gran Misión Vivienda.
Son 70 textos que van desde educación inicial hasta quinto año de educación media. 35 millones de ejemplares se repartieron este año escolar, según declaraciones de la ministra Hanson. En 2011 se entregaron 12 millones de libros. Sin embargo, de acuerdo con la Memoria y Cuenta del Ministerio de Educación de 2011, la meta de ese año era producir 8.631.078 ejemplares, de los que se imprimieron 3.000.000, lo que representó 3,48% del presupuesto; asimismo, se proyectó elaborar 49 libros y se hicieron 24. El mismo documento, pero de 2012, dice que se planificó imprimir 9.856.282 millones de textos y se lograron 8.094.862, donde lo mas significativo es el registro anecdotario de sucesos como en el caso del bachillerato enán que un alcalde de apellido Peña cerró una televisora comunal llamada Catia TV, pero nunca verán reflejado que el Ejecutivo nacional le quitó la señal a la emisora privada de más rating: RCTV. Condenarán la palabra meritocracia, que definirán como una “élite desconectada de los intereses nacionales”.
Desde el punto de vista de los especialista venezolanos en contenido existen furtes criticas a esta documentación. Miembros de la Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales como Deanna Marcano, Carlo Caputo y Eduardo Buroz hacen críticas más allá de la ideologización. Señalan que hay errores de tipo técnico y conceptual en los libros de Ciencias que deben ser enmendados y que demuestran improvisación. “Si un niño aprende una información errada, va a ser muy difícil quitársela después”, alerta la académica Deanna Marcano y pone algunos ejemplos del libro de Ciencias de sexto grado: “La sinapsis es el espacio entre dos neuronas donde actúan sustancias químicas denominadas neurotransmisores” (página 42). La sinapsis, explica Marcano, no es un espacio entre neuronas, sino la interacción entre las neuronas, el efecto eléctrico.
En la página 71 hay una ilustración donde se expresa que H20 (o sea el agua) es H2 + O. “No se puede considerar una suma, es un equilibrio”, sostiene Marcano. “Los ácidos son sustancias que tienen sabor ácido; de allí su nombre” (página 80). La afirmación es una tautología, es decir, es obvia, redundante y no refleja el verdadero concepto.
“La mayoría de los jabones y detergentes son bases. En la actualidad, todos los productos destinados a la higiene personal están dermatológicamente comprobados, lo que significa que su acidez o basicidad se ajusta para que no perjudiquen la piel” (página 80). Nuevamente la académica Marcano destaca un error, esta vez garrafal. “Si los jabones fueran bases, estuviésemos todos escamados. Es un compuesto”, asegura.
Los académicos afirman que enviarán sus críticas y recomendaciones al ministerio, pues consideran que los libros deben ser revisados. Creen que, incluso, las ilustraciones son ingenuas y poco atractivas para una generación que tiene acceso a la tecnología, asimismo, no hay progresión del conocimiento y se reflejan muchas repeticiones. Indican, además, falta de protocolo en los experimentos que se proponen. “Se nota un apresuramiento en hacer estos textos que no se corresponde con su importancia. La educación primaria tiene que ser la parte más cuidada de todo el proceso educativo”. …“La radio comunitaria es un medio de comunicación al servicio del pueblo y cumple una misión sin fines de lucro. En nuestro país existe una variedad extensa de radios comunitarias que sirven como medios de información en sus respectivas comunidades” (página 22).
Si bien los libros de Lengua han sido considerados, por investigadores como Leonardo Carvajal, como los más logrados del conjunto, tienen “gazapos” que afectan sus aciertos. Algunos expertos del área literaria han comentado, sin hacer mucha bulla en la opinión pública, que cuando se trata de literatura venezolana contemporánea se ejemplifica con textos de autores cercanos al proceso como Gustavo Pereira, Ana Enriqueta Terán, Luis Alberto Crespo o Laura Antillano y se silencian voces como las de Rafael Cadenas o Yolanda Pantin, por ejemplo. Sin embargo, esta ausencia puede deberse a la no cesión de derechos de autor.
Tanto la ortografía como la puntuación, acentuación y redacción fue descuidada en algunos de los libros. La página 70 del libro de Educación Artística de segundo año tiene un ejemplo. Está escrito: “Hoy en día Egipto moderno es un pais muy codiciado por sus riquesas naturales por los países hegemónicos”. A la palabra país, sin acento; al sustantivo riquezas, escrito con s; y al problema de sintaxis, se añade una opinión que los autores ni siquiera desarrollan.
¿Cuál es el otro instrumento instruccional del contenido del curriculum? Pues el nuevo libro cabecera de del sectarismo “chavista” es una edición ilustrada de la Constitución que se distribuye gratuitamente a todos los alumnos de nuestras escuelas y liceos. Es un “catecismo” con dibujos que elevan a personajes del PSUV a nivel de próceres históricos y hasta la veneración religiosa que se le reserva usualmente a los santos o al propio Jesucristo en la religión católica.
El gobierno venezolano durante estos últimos 15 años ha estado encerrado voluntariamente en su corsé ideológico y en su escasa convicción de gestión democrática, observable en la ausencia de separación de poderes, el ejercicio autoritario del poder, las permanentes violaciones de la Constitución y la cantidad considerable de leyes y decretos anti-constitucionales. Son parte del “marco teórico” en el que están encerrados, que impone la creencia de que ganar elecciones es suficiente para estar en democracia y que quien las gana puede imponer a toda la sociedad su propia religión o su ideología y no tiene que oír ni tomar en cuenta a ningún tipo de crítica ni de opinión de opositores, formales o no.
La Ley Orgánica de Educación no está por aprobarse en la AN. Fue publicada en Gaceta Oficial el 15 de Agosto de 2009. Es falso que esté en discusión una nueva ley, como explica el profesor Herrera. “Lo que sí es cierto es que la AN está en deuda con leyes y reglamentos complementarios como la Ley de Educación Básica y la ley del ejercicio de la profesión docente, entre otras”.
La Consulta Nacional por la calidad educativa pretende alimentar dos proyectos diferentes: políticas educativas para mejorar la calidad de la educación y el proyecto del diseño curricular.
Es positivo responder a estas encuestas, sin entrar en detalles de datos personales de las familias. Son para recoger la opinión de todos los actores directores de la educación acerca de temas que se supone que alimentarán ambos proyectos. Muchas escuelas oficiales y muchos colegios privados están contestando la encuesta con seriedad. Esto no tiene nada de malo y mientras más transparente se haga mejor. Es importante hacer llegar al Gobierno la opinión y crítica sobre este tema.
Sin embargo, como Mariano Herrera reconoce que no está claro cómo se va a procesar la información obtenida tras la consulta. “Algunos indicios nos señalan que la orientación política e ideológica del Gobierno va a impedir procesarla con objetividad y en beneficio de la calidad educativa”.
La resolución 058 encierra varios peligros. Uno de los más graves es que puede eventualmente promover la entrada de organizaciones comunitarias. Es decir, podría introducir el activismo partidista y social en las escuelas y desviarlas de su misión educativa. Sin embargo, las escuelas institucionalmente sólidas pueden protegerse de este peligro, organizando los comités de manera equilibrada para evitar la injerencia partidista y clientelar. Esto se hace asegurando la participación de personas responsables y verdaderos dolientes de la educación de los alumnos y evitando que se cuelen agitadores o agentes perturbadores. Es el caso de la mayoría de los colegios privados, que tienen la capacidad de estructurar los comités para apoyar la gestión escolar y la participación de las familias en los asuntos inherentes a la educación de sus hijos. Esto depende del liderazgo del director o de los equipos de dirección. Lamentablemente, la mayoría de las escuelas oficiales presentan severas debilidades institucionales. Los directores son interinos o encargados, mientras que los titulares o bien porque no gozan de autoridad real, ya sea porque carecen de liderazgo ante sus colegas, o porque el verdadero liderazgo está en otro funcionario dentro o fuera de la escuela (coordinadores, supervisores).
La delegación de competencias exclusivas del Estado afecta la misión principal de promover la igualdad de oportunidades y producir justicia social, al dejar en manos de las escuelas asuntos como el mantenimiento de la planta física, el Programa de Alimentación Escolar (PAE), la evaluación del desempeño del docente, entre otros, sin transferirle las funciones legales ni los recursos. Éstas son competencias exclusivas del Estado. Es como si en un hospital se dejara en manos de los pacientes las decisiones del departamento de cirugía infantil y sus costos. ¿Quién iría a un hospital donde quien decide las técnicas operatorias no son los médicos? Pues esa concepción se aplica para la educación. Directivos y docentes opinan al mismo nivel que alumnos, colectivos y familias acerca de asuntos institucionales y profesionales. Es una transferencia de competencias del Estado a quienes no tienen la capacidad de cumplir con ellas.
Entonces hay una paradoja, una contradicción: por una parte se abre la puerta a comités externos a la escuela para que tengan injerencia en lo que no deben y, por otro lado, se le atribuye a actores escolares (familias, docentes, empleados) responsabilidades que corresponden a instancias oficiales del Estado.
La Resolución 058 no implica necesariamente el adoctrinamiento. Sí puede implicar injerencia partidista y activismo político en las escuelas. Y distrae a la escuela de su función educadora. La doctrina que se impone no es educativa. Es una doctrina más bien de desinstitucionalización, una política de destrucción y desvalorización de la institución escolar y de la profesión docente.
El adoctrinamiento es un asunto pedagógico que sucede dentro del aula de clases. Su implantación está más bien en algunos de los libros de texto de la Colección Bolivariana que han sido distribuidos gratuitamente a todos los alumnos de las escuelas oficiales venezolanas y a muchos de los colegios privados. Esa colección viene acompañada de una Constitución Ilustrada, cuyos dibujos son un verdadero catecismo chavista en los que aparece Hugo Chávez como prócer y como profeta al lado de Simón Bolívar y en calidad de mesías enviado por las autoridades celestiales. Es a través de estos contenidos en los libros y de otras actividades que les imponen a las escuelas, relacionadas con efemérides en las que los alumnos deben hacer ilustraciones en alabanza al “Comandante Supremo” que se transmite la doctrina chavista. Es un atentado a la Constitución y a la Ley Orgánica de Educación (aprobada en agosto de 2009) que se supone que garantizan la pluralidad ideológica y política, el laicismo religioso y prohíben el proselitismo y la propaganda partidista o ideológica de activismo político en las escuelas.
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